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Por qué nos cuesta decir "no, gracias"

Qué hacer cuando te cuesta decir “no, gracias” en el ámbito profesional

El no aprender o atreverte a decir “No, gracias” a tiempo en ocasiones puede ponerte en situaciones para nada ideales, especialmente en términos profesionales y además puede tener un impacto negativo sobre tu “branding” o tu marca profesional.

¿A qué me refiero? Aceptar empleos que realmente no nos convienen o condiciones de trabajo (horarios incómodos, sueldo por debajo de lo que merecemos, tareas que no retan nuestras habilidades y talentos, etc.), suele suceder por varias razones: baja auto-estima, creencias limitantes, necesidad económica extrema y patrones de conducta aprendidos de los cuales en ocasiones no estamos conscientes.

He conocido excelentes profesionales con vasta preparación académica y fabulosas experiencias de trabajo que les sucede esto. Puedo entender que en un momento de necesidad extrema hayas tenido que aceptar lo que había en ese momento, pero lo importante es buscar la manera de regresar a un puesto o una carrera que sea cónsona con tu educación y experiencia y sobre todo, te sientas a gusto.

Sé que en muchas ocasiones, decir “no, gracias” no es fácil. La mente empieza a jugarle a uno el juego de “…y si ahora no consigo otra oportunidad..” y otros pensamientos en esa misma dirección pesimista. Sin embargo, la experiencia me ha enseñado que cuando uno está claro en su valor como profesional, eventualmente las oportunidades adecuadas llegarán. Pero, si te mantienes en un ciclo aceptando ofertas de empleo para las cuales estás más que sobrecualificado(a), sin una estrategia o razón lógica, estás enviando señales confusas al mundo entero.

¿Qué puedes hacer?

1. Sé honesto pero gentil y amable al rechazar este tipo de ofertas, siempre dejando la puerta abierta, porque no sabemos si tal vez luego surja una oportunidad más cónsona con tu experiencia.

2. Déjales saber bajo qué condiciones tu aceptarías, para que la otra parte esté consciente de lo que tú quieres y necesitas. Podrían sorprenderte con una contraoferta superior simplemente porque hablaste claro y comunicaste tu verdad.

3. Si realmente necesitas ese empleo, procura negociar los términos (horarios, responsabilidades, salario, etc) y buscar un ganar/ganar. Nada pierdes con intentarlo; por el contrario, podrías ganar mucho.

4. Si aceptaste y estás en un empleo que no es ideal para ti, comienza a dar los pasos para cambiar tu situación. Tal vez, puedas ascender dentro de la misma empresa u organización; comenzar un proceso de búsqueda de empleo fuera de la empresa, o tal vez puedas prepararte económica y profesionalmente para iniciar un negocio y planificar tu salida.

En múltiples ocasiones me ha tocado declinar muy gentilmente oportunidades de empleo y otros proyectos que surgen o me ofrecen cuando siento que no van alineados con mis objetivos profesionales y con mi estilo de vida. Les agradecí genuinamente a todos y cada uno por haber pensado en mí o por haberme considerado para la oportunidad pero decliné y les dejé saber muy cordialmente las condiciones bajo las cuales yo podría considerar ese tipo de ofrecimiento.

En algunos casos, obtuve una respuesta favorable y en otros, no pasó nada. Lo importante es que al final, quedé en paz con mi decisión y cada vez estoy más cómoda al decir “no, gracias” cuando siento que algo no me conviene. Es cuestión de práctica e internalizar nuestro justo y verdadero valor.

© Mariely Sylvette Martínez

Mariely S. Martínez es coach profesional. Apoya a ejecutivos y empresarios en su desarrollo personal y profesional en temas de carrera, comunicación, empresarismo, y marca personal. Además, es trainer de los Principios del Éxito donde apoya a individuos a desarrollar su liderazgo personal para lograr sus metas y transformar sus vidas positivamente.

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